Colesterol alto en Argentina: información clave para la prevención y el cuidado de la salud cardiovascular
- Cruzada CĆvica
- 10 feb
- 3 Min. de lectura
La hipercolesterolemia constituye uno de los principales problemas de salud pĆŗblica a nivel mundial y nacional. En Argentina, diversos estudios advierten sobre la elevada prevalencia de colesterol alto en la población adulta y su fuerte asociación con enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de mortalidad en el paĆs y en el mundo.
SegĆŗn datos del Hospital de ClĆnicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la 4ĀŖ Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (2018), cerca del 40% de las personas mayores de 18 aƱos presenta colesterol elevado. Esta cifra representa aproximadamente a cuatro de cada diez adultos y evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, detección temprana y educación sanitaria.

¿Qué es el colesterol y cuÔl es su función?
El colesterol es una sustancia grasa esencial para el organismo. Participa en la formación de las membranas celulares, en la sĆntesis de hormonas y en la producción de vitaminas. Circula en la sangre unido a proteĆnas, formando complejos denominados lipoproteĆnas.
Desde el punto de vista clĆnico, se distinguen principalmente dos tipos:
LDL (lipoproteĆna de baja densidad), conocido como ācolesterol maloā, que favorece la acumulación de colesterol en las paredes arteriales.
HDL (lipoproteĆna de alta densidad), denominado ācolesterol buenoā, que contribuye a retirar el exceso de colesterol de la sangre y transportarlo al hĆgado para su eliminación.
El desequilibrio entre ellos, especialmente el aumento del LDL, incrementa el riesgo cardiovascular.
Colesterol elevado y daƱo vascular
Cuando el colesterol circula en exceso, puede depositarse en las paredes de las arterias y favorecer la formación de placa. A este proceso se lo llama aterosclerosis. La placa reduce progresivamente el flujo sanguĆneo y puede derivar en eventos graves como infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular y otras enfermedades vasculares.
Una de las principales dificultades para su abordaje es que el colesterol alto suele evolucionar de manera silenciosa. En la mayorĆa de los casos no presenta sĆntomas, por lo que el daƱo se produce de forma progresiva y puede detectarse reciĆ©n cuando aparecen complicaciones.
Factores asociados a la hipercolesterolemia
El colesterol elevado puede deberse a una combinación de factores genéticos y ambientales. Entre los principales factores de riesgo se destacan:
Predisposición genética y antecedentes familiares de hipercolesterolemia o enfermedad cardiovascular temprana.
Alimentación inadecuada, con alto contenido de grasas saturadas y trans.
Sedentarismo.
Sobrepeso y obesidad.
Tabaquismo.
Presencia de otras patologĆas, como diabetes, hipertensión arterial, enfermedades hepĆ”ticas, endocrinas o renales.
Uso de determinados fƔrmacos.
En Argentina, los niveles de sedentarismo, sobrepeso y obesidad constituyen un problema adicional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018, el 36,3% de la población presenta sobrepeso y el 25,3% obesidad, condiciones estrechamente vinculadas con el aumento del colesterol.
Importancia del control y la detección temprana
Dado que el colesterol alto no genera sĆntomas, la Ćŗnica forma de detectarlo es mediante un anĆ”lisis de sangre que incluya un perfil lipĆdico completo. Las guĆas clĆnicas recomiendan:
Realizar al menos un control cada 5 aƱos en personas adultas, menores a 45 aƱos.
Realizar un control cada 1 o 2 aƱos en adultos mayores a 45 aƱos
Aumentar la frecuencia de los controles en personas con antecedentes familiares o factores de riesgo como diabetes, hipertensión u obesidad.
Especialistas seƱalan ademƔs la importancia de evaluar el riesgo cardiovascular global de cada persona para definir la periodicidad de los controles y las estrategias de seguimiento.

Prevención, hÔbitos y derechos
La evidencia cientĆfica indica que una parte significativa de los casos de hipercolesterolemia puede prevenirse mediante la adopción de hĆ”bitos saludables y el acceso oportuno a controles mĆ©dicos. La prevención y el control del colesterol elevado no solo constituyen una estrategia sanitaria, sino tambiĆ©n una cuestión de derechos.
Acceder a información clara, confiable y basada en evidencia, asà como a prÔcticas de detección y seguimiento adecuadas, forma parte del derecho a la salud y a una protección integral como personas consumidoras de bienes y servicios relacionados con la alimentación y el cuidado de la salud.
Promover la educación, la prevención y el control del colesterol es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de la población y reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares en Argentina.
Fuentes:
