Nuevos subsidios a la luz y el gas: qué cambia en 2026, cómo hacer el trámite y por qué las facturas pueden aumentar
- Cruzada Cívica

- hace 1 día
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Desde enero de 2026 comenzó a regir en todo el país un nuevo esquema de subsidios a la energía que modifica la forma en que el Estado asigna los beneficios en electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas de 10 kilos de gas licuado de petróleo. A través del Decreto 943/2025, el Gobierno nacional puso en marcha el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza al sistema de segmentación vigente desde 2022 y unifica los beneficios en un registro único con controles patrimoniales más estrictos.
La medida tiene un doble impacto para los usuarios: por un lado, centraliza y digitaliza los trámites mediante una nueva web oficial; por el otro, reduce los consumos subsidiados, lo que se traducirá en aumentos de tarifas que, para los hogares de menores ingresos, podrían superar el 20% a lo largo de 2026.
Una nueva web para consultar y reclamar subsidios
El Ministerio de Economía habilitó el sitio oficial argentina.gob.ar/subsidios, donde los usuarios pueden realizar tres gestiones clave:
Consultar si reciben el subsidio, ingresando a través de la app Mi Argentina con CUIL y contraseña.
Ver el estado de una solicitud, con el número de trámite, DNI y correo electrónico.
Pedir una revisión, en caso de considerar que la situación socioeconómica del hogar no fue correctamente evaluada.
Para realizar cualquiera de estos trámites, se recomienda tener a mano la factura del servicio (número de medidor y de cliente), el DNI vigente, el CUIL de todos los mayores de 18 años del hogar y un correo electrónico de uso frecuente.
Un dato importante para los consumidores: quienes ya estaban inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no deberán volver a anotarse, ya que sus datos serán migrados automáticamente al nuevo sistema. Sin embargo, sí podrán revisar y actualizar su información.
Quiénes pueden acceder al subsidio
El nuevo régimen elimina la segmentación en tres niveles (N1, N2 y N3) y establece solo dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.
Para acceder al beneficio, el criterio central es que los ingresos netos del hogar no superen las tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo 2, según el INDEC. Además, se contemplan situaciones de vulnerabilidad específicas, como:
Integrantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Titulares de Pensión a Veteranos de la Guerra de Malvinas.
Hogares con Certificado de Vivienda del ReNaBaP.
En estos casos, el subsidio consiste en una bonificación del 50% sobre el consumo base. En electricidad se aplica durante todo el año; en gas por redes, solo en los meses de mayor demanda (invierno). De manera excepcional, durante 2026 se suma una bonificación adicional del 25% en enero, que se irá reduciendo progresivamente hasta desaparecer en diciembre.
Menos consumo subsidiado, facturas más altas
Más allá de la continuidad formal de los subsidios, el cambio más relevante para los usuarios está en los límites de consumo bonificado. En electricidad, el nuevo esquema fija bloques de:
300 kWh mensuales en meses de alta demanda.
150 kWh mensuales en meses de menor consumo.
Todo lo que supere esos topes se paga a precio pleno, lo que puede generar aumentos significativos en hogares que utilizan electricidad para calefacción, cocción o que no cuentan con gas natural.
En el caso del gas, se mantiene la estacionalidad, pero el subsidio se concentra entre abril y septiembre. Para suavizar el impacto invernal, se introduce el Precio Anual Uniforme (PAU), que busca evitar picos impagables en los meses fríos.
Según estimaciones técnicas, este rediseño provocará que los hogares de menores ingresos enfrenten los mayores incrementos relativos, ya que pierden parte de la cobertura que tenían sobre su consumo habitual.
Garrafas, Programa Hogar y entidades sociales

El nuevo régimen también alcanza al gas envasado. Los usuarios que antes recibían el Programa Hogar deberán inscribirse en el SEF para mantener el beneficio. El subsidio se aplicará como un descuento directo al momento de la compra de la garrafa de 10 kilos, mediante medios de pago electrónicos. Habrá un plazo de transición de seis meses para completar la inscripción.
En cuanto a entidades de bien público, como asociaciones civiles o comedores, no deberán realizar el trámite general si solicitan la tarifa diferencial correspondiente. Los clubes de barrio o pueblo, en cambio, podrán gestionar un subsidio especial bajo el nuevo procedimiento.
Un enfoque más estricto y el rol del consumidor
Desde la óptica del derecho del consumidor, este nuevo esquema plantea desafíos importantes. El endurecimiento de los controles patrimoniales —con cruces de datos sobre bienes, vehículos y otros activos— exige que los usuarios verifiquen cuidadosamente su información declarada y utilicen los canales de revisión si detectan errores.
Además, frente a aumentos significativos en las facturas, es fundamental recordar que los usuarios tienen derecho a:
Información clara y adecuada sobre cómo se calcula el consumo y el subsidio.
Acceso a canales de reclamo administrativos.
Trato digno y equitativo, especialmente en situaciones de vulnerabilidad.
El SEF marca el fin de una etapa de subsidios amplios y el inicio de un sistema más focalizado, pero también más exigente. En este contexto, estar informado y revisar periódicamente la situación del hogar en el registro oficial se vuelve clave para evitar perder un beneficio que puede resultar determinante para la economía familiar.







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